sábado, junio 09, 2007

Códigos postales

Desde que estudiaba inglés en el colegio ya llamaron mi atención los peculiares códigos postales británicos. Había algo misterioso en esa sucesión aparantemente arbitraria de números y letras (ej: SL6 4BR), como si se tratase de un código secreto de película de espías.

Los códigos postales británicos están compuestos de dos partes separadas por un espacio. La primera parte consiste en un código de dos letras seguido de un número de una o dos cifras. Este identificador identifica el distrito postal, y por tanto tiene significado geográfico: las dos letras suelen ser una abreviatura de algún nombre de población, y el número suele indicar la distancia respecto del centro de la misma, aunque tampoco puede fiarse uno mucho: en Bristol, por ejemplo, BS5 y BS6 no son contiguas sino que están en lados opuestos de la ciudad, y hay direcciones en la zona BS8 que son más céntricas que BS3. Las demarcaciones postales, además, suelen extenderse más allá de los límites de la ciudad que les da nombre, cubriendo localidades periféricas que pueden estar en condados diferentes.
Volviendo al ejemplo de Bristol, el pueblo de Cheddar, en el condado de Somerset (cuna del famoso queso del mismo nombre) usa código postal BS27. Aquí se puede ver la división en códigos postales alrededor de Bristol.

La segunda parte del código postal consiste en un otro código consistente en un número seguido de dos letras, que ayuda a localizar el destinatario del correo dentro del distrito postal en cuestión. Este código, al revés que el primero, no tiene un sentido significado fácil de indagar, aunque es lo suficientemente preciso como para especificar no ya direcciones a nivel de calle, sino incluso, si la calle es suficientemente larga, a nivel de manzana. A menudo, cuando llamas por teléfono o te conectas a Internet para darte de alta en algún servicio o hacer alguna gestión, al rellenar tus datos de dirección postal sólo te piden el código postal completo y el número de tu casa. Sólo con esos datos son capaces de saber en qué calle vives.

En Londres los códigos postales son un poco distintos. El primer código se refiere a la zona de la ciudad: N para el norte, NW para el noroeste, EC para la zona este del centro, etc. El número que le sigue indica, más o menos, la distancia respecto del centro, aunque tampoco te puedes fiar mucho: E4, por ejemplo, está en las afueras de la ciudad. El sistema de numeración de códigos postales también otras excepciones y particularidades. A quien le interesen estas cosas puede encontrar toda la información (como siempre) en la Wikipedia, que también cuenta la historia del despliegue del sistema de códigos postales, que es relativamente reciente, por cierto: terminó de implantarse en 1974.

Tu código postal afecta al orgasmoEl tema de los códigos postales, a simple vista, no debería dar mucho más de sí, pero sin embargo tiene un aspecto sociológico bastante interesante. Resulta que, en el Reino Unido, los códigos postales son empleados por empresas y entidades públicas para clasificar a la gente que solicita servicios. El ejemplo más claro son las compañías de seguros, que evalúan la peligrosidad del domicilio de sus clientes basándose en su código postal: la diferencia entre vivir en BS8 y en BS6 te puede suponer 60 libras de diferencia en un seguro a terceros para tu coche. También la administración usa frecuentemente los códigos postales para regular el acceso a los servicios públicos: tener el código postal adecuado puede suponer que logres plaza para tu niño en una guardería, o que te den el tratamiento que necesitas en el hospital. Los británicos llaman a esta situación postcode lottery, y allá donde se da es garantía de polémica.

Los códigos postales también levantan pasiones por motivos más frívolos. Algunos vecinos de Maidenhead (adinerada localidad a orillas del Támesis, donde viví durante unos años) llevan tiempo tratando de que esta localidad se constituya en distrito postal propio para evitar asociación con la poco refinada ciudad de Slough (famosa por ser donde se desarolla la comedia The Office), a cuya distrito pertenecen con el código SL6. Y, a juzgar por la cubierta de una revista que vi hace unos meses (ver foto), parece que hay otro tipo de pasiones más saludables en las que los códigos postales también desempeñan un papel importante.

2 comentarios:

El Ratón Caramelón dijo...

Sistemas de medidas, sistemas de pesos, sistemas de monedas, codigos postales. Los ingleses tienen una naturaleza enrevesada ¿no?. Con lo sencillo que es hacer las cosas fáciles.

Nacho dijo...

Yo cuando vivía allí me quedé alucinado cuando me dijeron que no podían tramitarme las cosas sin darles el código postal. Luego descubrí su importancia, aunque me sigue sorprendiendo.
En España si no das el código postal no ocurre nada, te llegan las cartas. Otra gran diferencia con el Reino Unido.
Saludos.