martes, mayo 23, 2006

El problema con Alemania

Hoy el suplemento diario del Guardian G2 ha sido un monográfico sobre Alemania, supongo que con motivo de los mundiales de fútbol que se celebran dentro de unas semanas en este país. Me ha recordado este tema del que tenía pensado hablar en este blog en alguna ocasión: la gran hostilidad, a veces rayana con el odio, que los británicos sienten hacia los alemanes. El suplemento del Guardian trata abiertamente y sin tapujos estos sentimientos.

Esta hostilidad se manifiesta, sobre todo, a través el fútbol. Los partidos entre las selecciones inglesa y alemana son acontecimientos trascendentales en el Reino Unido, y las ocasiones en las que Inglaterra vence al país germano son apoteosis del revanchismo. En particular, hay dos encuentros históricos que son aún recordados a través de DVDs, libros conmemoratorios, camisetas y demás parafernalia: la victoria inglesa en la final del mundial de fútbol de 1966, y el 1-5 que los ingleses le endosaron a los alemanes en 2001 en un partido clasificatorio para el mundial. Esta furibunda rivalidad, por cierto, es unidireccional: los alemanes, desde luego, no se toman los partidos contra Inglaterra con la misma seriedad.

El motivo de esta enemistad es, desde luego, las dos guerras mundiales que los británicos han luchado durante el siglo pasado contra los alemanes. Ambos conflictos bélicos fueron desgarradores para el país, y todavía siguen muy presentes en la psique de sus habitantes, como demuestra la gran importancia que se les da a las celebraciones del Remembrance Day de todos los años. Los británicos siguen viendo a los alemanes como enemigos bélicos. Ahora ya no tanto, pero hace unos años, al poco de venir a vivir al país, me sorprendía que no había semana que no pusiesen por la tele algún documental sobre Hitler, los nazis, o cualquier otro tema relacionando con la II Guerra Mundial.

Otro motivo de rencor es, sospecho, el hecho de que Alemania, tras la guerra, no tardó nada en renacer de sus cenizas y reconstruirse, alcanzando en tiempo récord cotas de desarrollo y bienestar superiores a las del Reino Unido. Mientras, este país se sumía en un declive económico y geopolítico, del que sólo ha podido recuperarse durante las últimas décadas.

Pese a todo esto, he de decir que la gran mayoria de los británicos suelen dejar de lado estos rencores y resentimientos cuando tratan personalmente con los alemanes. Desde luego, la persona más indicada para confirmar esto sería un alemán, pero yo nunca he visto ocasiones en las que se maltratase a un alemán, o se hablase mal de él a sus espaldas por motivos xenófobos. Aunque me han contado de casos en los que coches con matrícula alemana son víctimas de vandalismo, y seguro que más de un ciudadano germano habrá pasado un mal rato en alguna ocasión ante un grupo de ingleses borrachos.

Más información: Especial sobre Alemania (The Guardian)

6 comentarios:

Davor dijo...

Te equivocas y mucho en que la enemistad es unidireccional. He tenido la suerte de conocer a mucha gente alemana y creeme, esa rivalidad es bidireccional.
Sin ir mas lejos, un periodico alemán, el dia de junio que era exactamente un año antes del dia despues de la final del mundial de este año, publicaba una portada de 'prueba' en la que decía que Alemania era campeona. Quien era el rival en la final? pues claro, la pérfida albión...

Juan Villamota dijo...

Hombre desde luego rivalidad hay, pero es mucho mayor la de los ingleses hacia los alemanes que viceversa.

Como dice en el artículo del Guardian sobre los duelos futbolísticos entre ambos países:

"Because the antipathy is very strongly one-way. England is by no means Germany's No1 foe, Holland have that position all to themselves."

Jorge dijo...

Curioso, ayer hablaba con otro español sobre lo "pesaos" que se ponen con el Remembrance Day, Día de la victoria, Día de los veteranos etc etc...

Y si bien la guerra mundial(es) es un perfecto motivo para tener tanto enquina contra los germanos...¿qué me decis de la animosidad existente contra los franceses? Ahí la excusa de las guerras mundiales no sirve, aunque, simpre no podemos remontar al siglo XIX para encontrar motivos para la enemistad.

A mí personalmente no me sorprende esos sentimientos en "petite comite" a modo de broma, risa fácil incluso revanchismo histórico en pequeña escala...lo que cada vez me escandaliza más es la manera en la que los "grandes" medios comunicación explotan hasta la saciedad esas rivalidades que en mi opinión no sirven para nada (bueno).

Nacho dijo...

Una vez leí que álguien había dicho que el fútbol y el deporte en general, gracias a los enfrentamietnos entre naciones en los Mundiales o las Eurocopas, habbía logrado que los países se pegasen cada pocos años pero sin muertos. Que esto servía para resarcirse de viejas cuentas por la historia, pero de un modo más civilizado.
Yo estoy de acuerdo. Me gusta esta nueva forma de pegarnos cada pocos años. No creo que sea malo el enfretamiento deportivo, siempre qe se quede ahí.
Saludos.

Juan Villamota dijo...

Estoy de acuerdo contigo Jorge, la manía que le tienen los británicos a los franceses es exagerada. Yo creo que es sentimiento de inferioridad.

Y en lo que dices de los medios de comunicación das en el clavo. Algo muy típico de aquí es que la rivalidad entre países no sea tabú en ningún medio de comunicación. Esto tiene de ventaja que se reconoce un hecho social en vez de ignorarlo, aunque se corre el riesgo de que al hablar con naturalidad de ello la población sienta que es normal y aceptable.

ded dijo...

Como dijo el gran Basil Fawlty, "Don't mention the war".