viernes, febrero 03, 2006

El cambio de la muerte

¿Queréis tocarle las narices a ese dependiente inglés que siempre es tan borde y que tan mal os cae? La mejor manera es, cuando vayáis a pagar, dárselo con el cambio preparado. Es decir, si la compra cuesta, pongamos, seis libras cuarenta y seis peniques, le dais un billete de diez y una libra con cincuenta y uno para que os dé de vuelta cinco libras en billete y una moneda de 5p. Veréis la cara que pone.

Pagar de esta forma, con cantidades no redondas de modo que el cambio sí lo sea y poder deshacerse de la calderilla, es algo bastante habitual en España. Los dependientes están acostumbrados a ello, aunque evidentemente casos tan retorcidos como el descrito arriba no creo que les hagan mucha gracia. Aquí en Inglaterra, sin embargo, estos líos aritméticos no se llevan. Incluso con situaciones no tan complicadas como la de arriba, como pagar con un billete de cinco y una moneda de 5p para algo que cuesta £4.55 (para que te den de cambio una moneda de 50p), lo normal suele ser que el tendero se quede desconcertado mirandose la mano con el dinero, intentando entender por qué diablos no te has conformado con pagarle sólo con el billete.

Esta reacción podría entenderla si sólo se limitase a mercadillos u otros sitios donde no cuentan con cajas registradoras de las que tecleas el dinero que te han dado y te dicen qué vuelta le tienes que dar al cliente. Pero es que hasta en los supermercados los cajeros se quedan perplejos y con aire de fastidio cuando les pagas con el cambio optimizado, a pesar de que lo único que tienen que hacer es contarlo y meterlo en la maquinola para saber lo que te tienen que devolver. Está visto que no están preparados contra la obsesión española de librarse de la chatarra como sea.

3 comentarios:

Nacho dijo...

Nunca me fijé en esa costumbre inglesa. Desde luego no lo veo yo nada complicado el saber qué cambio tienes que recibir cuando te dan céntimos y un billete.
Curiosa anécdota.
Saludos.

Davor dijo...

Es totalmente cierto lo que cuentas, a mi me ha pasado, y tienes que echarles una mano, dicendo 'ahora me das una moneda de 50p'.
Yo sobre todo he notado una cosa. Tengo muchas mas ganas de deshacerme de la chatarra aqui que en España, porque aqui poco que hayas pagado dos o tres veces el mismo dia, y acumules, digamos 4 monedas de 2p, 3 monedas de 10p y alguna de 50p... parece que has atracado un barco pirata y te has llevado todas las monedas del cofre. No se, pero a mi me parece que las monedas de poco valor (especialmente 10p y 2p) son EXAGERADAMENTE grandes, abultan demasiado.
A mi me molesta muchisimo tener un puñado enorme de monedas y ver que no puedo ni pagar el autobus con eso.

Saludos!

borja dijo...

Tienes toda la razon, corroboro lo que dices. Hay que ver la cara que se les queda. No saben que hacer los tios. Lo gracioso es que, como dices, normalmente teclearan en la caja el importe que les has dado, asi que no se a que viene tanta cara de sorpresa. Por otra parte, les entiendo un poco. yo que he estado del 'otro lado' (entiendase como dependiente) te aseguro que te haces un lio cuando te pagan con cantidades raras.