domingo, enero 15, 2006

Pegando voces

Los españoles solemos hablar muy alto. No sólo en situaciones informales, como cuando salimos con los amigos o charlamos animadamente, sino también en conversaciones serias del trabajo o con desconocidos. Cada vez que me bajo a Madrid, al principio me siento un poco incómodo por el exagerado volumen de voz que la gente que habla a mi alrededor. Aunque en uno o dos días ya me he vuelto a acostumbrar.

En España puede que nos pasemos de gritones, pero en el Reino Unido mucha gente habla con un tono de voz ridículamente bajo. Recuerdo la desesperación que esto me producía a los primeros meses de llegar al país, cuando aún no estaba acostumbrado a los mil y uno acentos británicos. Mi problema no era tanto de compresión sino de audición: en las conversaciones de la cantina, a la hora de comer, la gente hablaba tan bajo que no les oía. Ahora que ya he hecho mi oído al inglés me las apaño mejor, aunque me sigue exasperando el susurro de gata en celo que muchos británicos usan al hablar.

Las conversaciones en el Reino Unido también suelen ser más sosegadas en otros aspectos. La gente suele esperar a que el otro deje de hablar antes de intervenir, de modo que no se suele ver la desagradable costumbre de subir el volumen propio para evitar que otra persona te interrumpa. Aunque son también bastante menos animadas. Los momentos de silencio son bastante habituales. La gente permanece callada mirando su vaso de cerveza durante largos segundos, hasta que a alguien se le ocurre algún nuevo tema de conversación. En España esto es impensable: hay un pavor absoluto hacia estas situaciones.

Esto de ser escandaloso al hablar no es una particularidad exclusiva de los españoles, desde luego. Dentro de Europa otros pueblos como el italiano o (me imagino) el griego la comparten. Fuera de Europa, los indios también parece que están acostumbrados a hablar con un tono de voz bastante recio, puede que incluso mayor que en España. Es algo que he observado en algunas personas provenientes de la India con la que he trabajado en el Reino Unido. Esto unido a lo directos que suelen ser al hablar hace que al oído inglés suenen muy agresivos.

El que yo mismo me haya dado cuenta de esto es buena muestra de que viviendo aquí también yo me he contagiado de esta costumbre de hablar bajo. No es cosa sólo del idioma: he observado que cuando nos juntamos españoles solemos ser menos escandalosos de lo que somos cuando estamos en España. Otra señal de que llevamos demasiado tiempo aquí.

5 comentarios:

Jorge dijo...

Es muy cierto que existe mucha diferencia entre el modo de hablar de los británicos y el de los españoles.

Cuando tu dominio del idioma te exige la máxima atención a la conversación su tono de voz más bajo que el ibérico resulta a veces hasta frustante. En especial si estas cenando en uno de esos pubs con la música a todo meter y ves que la gente casi no sube el tono, ese de gata en celo que tu comentas, con lo cual una de cada tres palabras se pierden para el oido poco entrenado.

Yo un soy español de Valencia que también vive cerca de "parquestrit", me alegra haberme encontrado tu blog (via spaniards.es) sin duda muchas de las cosas que comentas me resultarán familiares, sin ir más lejos lo del tono de voz...jejeje

Llevo cerca de un año y medio por Bristol y tengo idea de quedarme una temporada larga por estas latitudes así que haré un estudio "concienzudo" de tu blog.

Un saludo

Nacho dijo...

Pues sí que es cierto lo que comentas del tono de voz. Yo me di cuenta allí que eso nos pasaaba a españoles e italianos.
Otra cosa curiosa que sólo hacemos los españoles es andar por la calzada. Observalo, cuando veas por Bristol a alguien andando por la calzada en vez de por la acera, ya verás comoes español.
Saludos.

borja dijo...

Totalmente de acuerdo con la observacion. Hay que ver las voces que pegamos. Claro, que todo depende de con que lo comparemos, cuando yo fui a Grecia al primer dia estaba diciendo, "pero que voces dan estos griegos!". Aun mas que nosotros.

Anónimo dijo...

Solo puedo decir que tienes toda la razon del mundo.He viajado por varios paises de Europa y todas y cada una de las veces que habia alguien pegando gritos en bares, cafeterias, o incluso en plenos Champs Elisees eran Españoles.Es mas si no eran españoles entonces eran Italianos.Los griegos, lo que son es un poco bordes pero como españoles e italianos no hay nadie en cosa de pulmones.

Andrea dijo...

he de decir que los ingleses son unos profesionales en pegar voces cuando estan fuera de su país...