El otro día hablaba con toda naturalidad de la bandera inglesa, y de cómo en estos días de celebración del Mundial de Fútbol aparece empapelando el país entero. Luego me di cuenta de que probablemente no tanta gente sabe que los ingleses tienen bandera propia, distinta de la británica (sobre todo visto que
muchos confunden Inglaterra con el Reino Unido).

La
bandera inglesa está formada por el emblema de San Jorge, patrón de Inglaterra: una cruz roja sobre fondo blanco. Se trata, por cierto, de un símbolo heráldico muy extendido en Europa, presente, por ejemplo, en los escudos de Barcelona y de Milán. No es, sin embago, un emblema reconocido oficialmente. Nunca la he visto colgando de ningún edificio gubernamental, ni tan siquiera de ningún ayuntamiento. Su uso está limitado a la esfera de lo popular, aunque hasta hace poco éste ha sido limitado, ya que la bandera inglesa se ha visto desde hace años asociada a la
ultraderecha inglesa y al hooliganismo. Recientemente esta connotación se está debilitando, y la bandera de San Jorge se ha beneficiado de un renacer entre la población, aunque casi siempre limitado al contexto deportivo de apoyo a la selección.

Tanto Escocia como Gales e Irlanda del Norte tienen también banderas propias. La tradicional de
Irlanda del Norte es muy similar a la inglesa, aunque por lo visto
tampoco es oficial. La
escocesa (que sí tiene reconocimiento oficial) está formada por la cruz de San Andrés, y es una de las más antiguas del continente europeo.

Al revés que la inglesa, esta bandera sí que se puede ver por toda escocia decorando todo tipo de monumentos y edificios. Lo mismo ocurre con la
galesa, cuya forma actual es bastante más reciente (aunque el símbolo del dragón data de la Edad Media).

En cuanto a banderas regionales o nacionales se refiere, prácticamente eso es todo. Muchos condados y comarcas tienen sus propias banderas, pero la mayoría de ellas no se usan más que de forma testimonial. Nada que ver con España, donde tanta variedad de emblemas autonómicos o locales compiten por espacio en los traseros de los coches del país. La única bandera regional que he visto bastante a menudo por aquí es la cruz blanca sobre fondo negro de
Cornualles, región del extremo suroccidental de Inglaterra que tiene un sentido de la identidad más marcado de lo habitual.

En la casi toda Inglaterra, la bandera más extendida con diferencia es la oficial del estado: la archiconocida
Union Jack. Esta enseña data, en su presente forma, de principios del siglo XIX. No sé cuánta gente se ha dado cuenta, pero fijándose bien se puede ver que, en realidad, es la superposición de las banderas inglesa, escocesa e irlandesa. Esto no es casual. La
primera versión data del siglo XVII, de cuando los reinos de Inglaterra y Escocia se unieron. Posteriormente, con la incorporación de Irlanda a la Corona, se le añadió el emblema de San Patricio: el aspa roja que cruza la bandera en diagonal, superpuesta al aspa blanca escocesa. De Gales, extrañamente, no hay rastro.
El motivo parece ser que este principado fue incorporado a la Corona Inglesa muy pronto, durante la Edad Media, de modo que siempre ha estado subordinado a Inglaterra.

La
Union Jack es un símbolo bastante popular incluso fuera del país, considerada por muchos como un "icono pop", del que se han aprovechado desde los Who hasta Geri Halliway de las Spice Girls. Pese a esta popularidad exterior, a los británicos en general les pasa un poco como nos pasa a los españoles: sienten cierto pudor a la hora de usar su bandera, y consideran de mal gusto hacer gala en exceso de la enseña nacional, por las resonancias de pasado imperial que ésta conlleva.
Más información: Union Recognition (BBC)