miércoles, diciembre 28, 2005

En Madrid

Pues aquí estoy, en Madrid. Mi aparato digestivo a duras penas está aguantando los sucesivos embates de comilonas, mi cerebro echa humo tratando de encajar dignamente las citas con mis distintos grupos de amigos a lo largo de la semana, e incluso hoy me he atrevido a someter mis nervios a la indescriptible miseria que es conducir por la M30. En resumen: estoy feliz de haber vuelto a casa.

Como siempre, tengo una lista moderadamente larga de cosas por hacer de la que todavía no he tachado nada. Siempre me pasa que me tomo las vacaciones de Navidad como un oasis de tranquilidad en que ponerme al día en lecturas, gestiones pendientes y en aclararme las ideas sobre el curso de mi vida. En realidad, apenas encuentro tiempo para quedar con todo el mundo y para ordenar la habitación. Los días que tengo libres para quedarme en casa y respirar los malgasto sintiéndome culpable por no estar aprovechando al máximo mi precioso tiempo de vacaciones en mi ciudad.

No creo que durante estos días pueda escribir mucho en este blog. De nuevo, os deseo que paséis unas fiestas entrañables y ¡que disfrutéis apurando estas últimas gotas de 2005!

7 comentarios:

María dijo...

HOLA!
Me parece que tienes un blog fantástico. He llegado de casualidad, ya que tengo la intención de ir a vivir a Bristol y de buscador en buscador... Me parece que reflejas de manera muy auténtica lo que es esa ciudad y cómo vive un español fuera de casa. ¡Quién sabe si me cruzaré contigo por Madrid o por Bristol!
Te seguiré leyendo
Saludos

Juan Villamota dijo...

¡Muchas gracias! Bristol es una ciudad muy agradable, estoy seguro de que te va a encantar, sobre todo si no tienes que conducir por ella...

Nacho dijo...

No creo que tras tu experiencia por la M-30 en obras conducir por Bristol te cueste ahora tanto.
Saludos.

borja dijo...

Pues yo cogí el otro día el coche y me sentía rarísimo teniendo que mirar al otro lado y cambiando de marcha con la derecha! Si es que está claro que al final el hombre es un animal de costumbres

Geekteca dijo...

Ten cuidado con las comilonas en España. Después de estar unos meses en Wales me costó bastante volver a comer en condiciones, bueno más bien a mi estómago. Y de la M-30 mejor no hablamos: coje el Metro o el autobús (si puedes...)

Juan Villamota dijo...

Lo del coche y la conducción por la izquierda o la derecha al final te acostumbras, yo ahora puedo coger el coche en uno y otro lado sin que me cueste mucho adaptarme. A lo que me cuesta más acostumbrarme es a lo cafre que es el típico conductor madrileño.

Por cierto que en Bristol también estamos de obras en los accesos a la ciudad. Gallardón debe de tener algún primo inglés porque están montando en la ciudad un plan faraónico para demoler la zona comercial de Broadmead que dan ganas de temblar.

Be dijo...

Yo aprendí a conducir en los barrios/pueblos del noroeste de Londres (zona 6). Por esas carreteras de un solo carril para cada sentido que llaman de "high speed" en las que se puede ir a 60 millas/hora (y hay que alcanzar esa velocidad para aprobar el examen), donde los conductores son tan civilizados que para hacer giros a la izquierda te tienes que entender con la mirada con el otro conductor (en lugar del método tradicional español de "pasa el que le tiene más larga"), donde las rotondas se giran "clockwise" y donde conduje más tiempo con lluvia que sin ella.

Y nadie tocaba el claxon casi nunca.

Feliz año, Villamota y lectores!