- Quería un café con leche...Pagué los dos euros con quince (casi trescientas sesenta de las fenecidas pesetas). Recogí mi café, me fui a buscar el azúcar y las cucharillas y me senté en la mesa minúscula del fondo a disfrutar de la maravillosa experiencia del "tercer espacio".
- De qué tamaño pequeño mediano grande?
- Pequeño... Oye, ¿y me lo podrías poner en una taza de verdad...?
- Eeh... claro... como tú lo quieras, lo que pasa, ehm, es que en estos vasos va a ser mejor, mantienen mejor el calor, te puedes llevar el café a casa si te sobra...
- No ya, es que a mí me gusta el café en taza.
- Como quieras, lo que pasa es que tengo que ir a buscarlos y...
- Bueno venga, pónmelo en vaso de papel
- Te he convencido, ¿eh?
- No, pero es que tampoco quiero ir de listillo por aquí...
martes, marzo 22, 2005
Starbucks invade Madrid (II)
Escena ocurrida ayer en el Starbucks de la calle Orense.
Más sobre mi fobia a los Starbucks aquí: Starbucks invade Madrid. En El País Semanal del pasado domingo viene una entrevista interesante a Howard Schulz, el creador de la cadena. He encontrado una versión de esa entrevista en el Observer.
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