domingo, marzo 23, 2008
La pinta pierde la corona
En mi última escapada a Inglaterra de hace unas semanas, al hacer la visita obligada al pub, observé con extrañeza que del borde del vaso en el que me sirvieron mi cerveza había desaparecido el tradicional dibujito de la corona al que estaba acostumbrado. En su lugar encontré el simbolo europeo "CE" acompañado de un críptico conjunto de números y letras.
He estado investigando y parece ser que es la consecuencia de una directiva europea sobre instrumentos de medida que entró en vigor recientemente. He aprendido también que el símbolo de la corona data de 1699, cuando empezó a utilizarse como marchamo que certifica que el recipiente tiene el volumen reglamentario. El dibujito, hasta hace poco, iba acompañado de un número que identifica la oficina inspectora que ha verificado su conformidad.
Extrañamente, no he encontrado mucho eco en los principales medios de comunicación sobre la sustitución de la corona por el "CE" (que, por cierto, por fin sé qué significa: conformité europeene). Hay mención de ello en la BBC, en el Independent, y en términos bastante más furibundos, como no, en el Daily Mail, ese diario ultraconservador que no pierde oportunidad de entrar al trapo ante los atropellos de Bruselas, sean reales o inventados.
En esta ocasión, sin embargo, no puedo evitar sentir cierta simpatía hacia quienes lamentan la pérdida de la corona. Este detallito coqueto decoró muchos tragos durante mis años de vida en Inglaterra, y es indudablemente mucho más pintoresco que el árido sello de la burocracia europea.
Más información:
Why do pint and half pint glasses in pubs have a crown and a number on them (The Guardian)
, Imperial pint loses its crown (Pub Philosopher), EU stealing the crown of the great British pint (Daily Mail), Brewers battle to save crown mark (BBC), Brewers petition Blair over EU's move to decrown pints (Independent)
En mi última escapada a Inglaterra de hace unas semanas, al hacer la visita obligada al pub, observé con extrañeza que del borde del vaso en el que me sirvieron mi cerveza había desaparecido el tradicional dibujito de la corona al que estaba acostumbrado. En su lugar encontré el simbolo europeo "CE" acompañado de un críptico conjunto de números y letras.He estado investigando y parece ser que es la consecuencia de una directiva europea sobre instrumentos de medida que entró en vigor recientemente. He aprendido también que el símbolo de la corona data de 1699, cuando empezó a utilizarse como marchamo que certifica que el recipiente tiene el volumen reglamentario. El dibujito, hasta hace poco, iba acompañado de un número que identifica la oficina inspectora que ha verificado su conformidad.
Extrañamente, no he encontrado mucho eco en los principales medios de comunicación sobre la sustitución de la corona por el "CE" (que, por cierto, por fin sé qué significa: conformité europeene). Hay mención de ello en la BBC, en el Independent, y en términos bastante más furibundos, como no, en el Daily Mail, ese diario ultraconservador que no pierde oportunidad de entrar al trapo ante los atropellos de Bruselas, sean reales o inventados.En esta ocasión, sin embargo, no puedo evitar sentir cierta simpatía hacia quienes lamentan la pérdida de la corona. Este detallito coqueto decoró muchos tragos durante mis años de vida en Inglaterra, y es indudablemente mucho más pintoresco que el árido sello de la burocracia europea.
Más información:
Why do pint and half pint glasses in pubs have a crown and a number on them (The Guardian)
, Imperial pint loses its crown (Pub Philosopher), EU stealing the crown of the great British pint (Daily Mail), Brewers battle to save crown mark (BBC), Brewers petition Blair over EU's move to decrown pints (Independent)
Etiquetas: curiosidades, vida cotidiana
¶martes, marzo 18, 2008
Más sobre Delia
Ayer me quedé con las ganas de poner más cosas sobre Delia. Aquí tenéis un video sacado de su época dorada en TV, en el que explica cómo preparar un plato inglés muy popular.
Podéis encontrar más recetas aquí y aquí.
También es muy interesante este otro video, en el que Delia da rienda suelta a su pasión futbolística en un partido del Norwich:
Podéis encontrar más recetas aquí y aquí.
También es muy interesante este otro video, en el que Delia da rienda suelta a su pasión futbolística en un partido del Norwich:
Etiquetas: curiosidades
¶lunes, marzo 17, 2008
Las trampas de Delia Smith
Una de las últimas sensaciones en Inglaterra ha sido el retorno de Delia Smith. Delia es la matriarca de todos los superchefs televisivos: antes que Jamie, Nigella, Ramsay o Rhodes, allí estaba ella, allá por los años ochenta, enseñando a una generación entera de británicos a cocinar. Su estilo personal es el del no nonsense: enseñar concienzudamente, sin florituras, como preparar los platos más sencillos.
Tuvo unos orígenes bastante modestos. Terminó los estudios secundarios sin obtener ningún diploma, tras lo cual comenzó a trabajar en Londres de peluquera. Le siguieron otros empleos intrascendentes hasta que comenzó a trabajar en un restaurante primero como limpiadora y luego como camarera. Por entonces comenzó a frecuentar la sala de lectura del Museo Británico, donde comenzó a estudiar recetarios y a interesarse por la cocina.
Por azar entabló contacto con una agente literaria, que le consiguió un trabajo de columnista gastronómico en el Daily Mirror, con cuyo viceeditor se casó poco después. En 1971 publicó su primer libro, y dos años después apareció protagonizó en televisión su primer programa. Fue sin embargo el programa posterior de la BBC Cookery Course, el que la que la convirtió en una de las personas más célebres del país. A finales de los 90 consolidó su estrellato con el programa Delia's How to Cook, de cuyos libros de acompañamiento se vendieron millones de ejemplares. Delia se retiró de la televisión en 2003, tras lo cual su labor pública más destacada fue el apoyo que ha dado al club de fútbol Norwich, del que posee una participación mayoritaria.
Ese retiro ha resultado no ser definitivo, y Delia ha regresado fulgurantemente al Olimpo de la popularidad con un nuevo programa en la BBC que comenzó a emitirse la semana pasada. Y no sin polémica: su nuevo libro, How to cheat at cooking (de igual nombre que el primero que publicó, y lleva semanas en las librerías vendiéndose como rosquillas) ha levantado bastante revuelo. El paladar británico, al menos en apariencia, ha evolucionado bastante desde aquellos tiempos en los que Delia enseñaba a los teleespectadores cómo cocer un huevo. Ahora la gente está familiarizada con el aceite de oliva, los productos ecológicos, el queso feta y el vinagre de Módena . El nuevo libro de Delia, quizás como reacción algunos excesos de esnobismo culinario, propone cocinar con atajos tales como usar carne picada en lata o puré de patata congelado. Esto ha escandalizado a mucha gente, y algunos comentaristas la han acusado de querer sabotear el recién nacido gusto de los británicos por la buena alimentación proponiendo una vuelta a los alimentos prefabricados.
No parece que estas críticas vayan a hacer mucha mella en la enorme popularidad de alguien que ya tiene asegurado su lugar en la historia de la cultura popular británica del siglo XX. Como ya ha ocurrido en el pasado, la nueva serie de TV y la publicación de su libro han hecho que aflore de nuevo el efecto Delia: las ventas de los productos y utensilos recomendados por ella se han disparado en todo el país.
Más información:
Delia Smith on How to Cheat on Cooking (Telegraph)
First, take your frozen mash (The Guardian)
Página web oficial de Delia Smith
Una de las últimas sensaciones en Inglaterra ha sido el retorno de Delia Smith. Delia es la matriarca de todos los superchefs televisivos: antes que Jamie, Nigella, Ramsay o Rhodes, allí estaba ella, allá por los años ochenta, enseñando a una generación entera de británicos a cocinar. Su estilo personal es el del no nonsense: enseñar concienzudamente, sin florituras, como preparar los platos más sencillos.Tuvo unos orígenes bastante modestos. Terminó los estudios secundarios sin obtener ningún diploma, tras lo cual comenzó a trabajar en Londres de peluquera. Le siguieron otros empleos intrascendentes hasta que comenzó a trabajar en un restaurante primero como limpiadora y luego como camarera. Por entonces comenzó a frecuentar la sala de lectura del Museo Británico, donde comenzó a estudiar recetarios y a interesarse por la cocina.
Por azar entabló contacto con una agente literaria, que le consiguió un trabajo de columnista gastronómico en el Daily Mirror, con cuyo viceeditor se casó poco después. En 1971 publicó su primer libro, y dos años después apareció protagonizó en televisión su primer programa. Fue sin embargo el programa posterior de la BBC Cookery Course, el que la que la convirtió en una de las personas más célebres del país. A finales de los 90 consolidó su estrellato con el programa Delia's How to Cook, de cuyos libros de acompañamiento se vendieron millones de ejemplares. Delia se retiró de la televisión en 2003, tras lo cual su labor pública más destacada fue el apoyo que ha dado al club de fútbol Norwich, del que posee una participación mayoritaria.Ese retiro ha resultado no ser definitivo, y Delia ha regresado fulgurantemente al Olimpo de la popularidad con un nuevo programa en la BBC que comenzó a emitirse la semana pasada. Y no sin polémica: su nuevo libro, How to cheat at cooking (de igual nombre que el primero que publicó, y lleva semanas en las librerías vendiéndose como rosquillas) ha levantado bastante revuelo. El paladar británico, al menos en apariencia, ha evolucionado bastante desde aquellos tiempos en los que Delia enseñaba a los teleespectadores cómo cocer un huevo. Ahora la gente está familiarizada con el aceite de oliva, los productos ecológicos, el queso feta y el vinagre de Módena . El nuevo libro de Delia, quizás como reacción algunos excesos de esnobismo culinario, propone cocinar con atajos tales como usar carne picada en lata o puré de patata congelado. Esto ha escandalizado a mucha gente, y algunos comentaristas la han acusado de querer sabotear el recién nacido gusto de los británicos por la buena alimentación proponiendo una vuelta a los alimentos prefabricados.
No parece que estas críticas vayan a hacer mucha mella en la enorme popularidad de alguien que ya tiene asegurado su lugar en la historia de la cultura popular británica del siglo XX. Como ya ha ocurrido en el pasado, la nueva serie de TV y la publicación de su libro han hecho que aflore de nuevo el efecto Delia: las ventas de los productos y utensilos recomendados por ella se han disparado en todo el país.
Más información:
Delia Smith on How to Cheat on Cooking (Telegraph)
First, take your frozen mash (The Guardian)
Página web oficial de Delia Smith
Etiquetas: cultura popular
¶sábado, marzo 08, 2008
Lávalo guarro
En Inglaterra no suelen llegar aires del Sahara que cuando llueve lo dejan todo perdido, pero como en España también es frecuente encontrase coches a quien no haría daño una visita al autolavado.
Al toparse con un coche así el deber civíco obliga a escribir sobre él algún mensaje gracioso. En España suelen ser del tipo "Lávalo guarro". En Inglaterra, país con una sensibilidad más refinada, tienen un humor más sutil. El lema más frecuente suele ser I wish my wife was this dirty, es decir, "ojalá mi mujer fuera tan sucia" (en el sentido sexual, se entiende). Desde luego, admite variaciones (my girlfriend, o el campechano my missus).
Otras gracietas más inofensivas suelen ser also available in white (cuando el coche es de color blanco), aunque hay gente que realmente hace esfuerzos para ser ingenioso, como en la foto de arriba. Golfing is fun.
En Inglaterra no suelen llegar aires del Sahara que cuando llueve lo dejan todo perdido, pero como en España también es frecuente encontrase coches a quien no haría daño una visita al autolavado.Al toparse con un coche así el deber civíco obliga a escribir sobre él algún mensaje gracioso. En España suelen ser del tipo "Lávalo guarro". En Inglaterra, país con una sensibilidad más refinada, tienen un humor más sutil. El lema más frecuente suele ser I wish my wife was this dirty, es decir, "ojalá mi mujer fuera tan sucia" (en el sentido sexual, se entiende). Desde luego, admite variaciones (my girlfriend, o el campechano my missus).
Otras gracietas más inofensivas suelen ser also available in white (cuando el coche es de color blanco), aunque hay gente que realmente hace esfuerzos para ser ingenioso, como en la foto de arriba. Golfing is fun.
Etiquetas: curiosidades
¶
Bitácora sobre la vida en Inglaterra: una visión subjetiva sobre su sociedad, cultura, costumbres y curiosidades.
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